En una nueva visita a Aldeaseca, Fausto conoce a Agustín: el hijo del mulero que transportó los cadáveres de Los 7 de Pajares al pozo seco. Tras intercambiar historias de vida y contrastar recuerdos, los dos ancianos consiguen poner los nombres que faltan para completar el puzzle con un par de hallazgos sorprendentes.